La misma protección. Porque los accidentes no avisan.
Una caja que se resbala de un palé. Un carro que te pasa por encima del pie. Un tornillo en el suelo que no viste. Pasa en un segundo, en un día de lo más normal, y nadie te dice por la mañana que hoy es el día.
Por eso los Shraks llevan puntera de acero, entresuela antiperforación de Kevlar y una suela antideslizante probada en suelos mojados y grasientos. Certificados S1P (EN ISO 20345), exactamente la misma certificación que otros zapatos de seguridad.