Kilómetros sobre el hormigón, palés que levantar y un turno que empieza temprano
En el almacén, los zapatos de seguridad no son una norma innecesaria: de vez en cuando cae algo de una estantería, y los palés y las cajas no se levantan solos.
Pero un zapato de trabajo clásico pesa unos 820 gramos — y lo levantas miles de veces por turno. Por eso, al final del turno sientes cada paso.